Promover una Cultura del Cuidado significa construir una Iglesia que:
Cada parroquia, institución y espacio pastoral está llamado a ser un ambiente seguro, un verdadero Punto Seguro, donde la dignidad humana sea respetada y el bienestar de los más vulnerables sea siempre una prioridad.
La Cultura del Cuidado se concreta en acciones claras y responsables:
Prevención:
A través de la formación, la información y la promoción de relaciones sanas, respetuosas y transparentes.
Ambientes protectores:
Espacios eclesiales libres de violencia, abuso y cualquier forma de manipulación o dominación.
Escucha y acogida:
Atención respetuosa y confidencial a quienes manifiestan situaciones de dolor, abuso o vulneración.
Responsabilidad y transparencia:
Rendición de cuentas y actuación ética en todos los procesos pastorales.
Colaboración institucional:
Trabajo conjunto con las autoridades civiles y eclesiales para garantizar la protección integral.
La Diócesis de Jericó establece líneas de acción claras ante la sospecha, indicio o conocimiento de un posible abuso:
Toda persona que tenga conocimiento o sospecha fundada de una situación de abuso debe actuar con prontitud, prudencia y caridad cristiana.
La presunta víctima debe ser acogida sin juicios, en un ambiente de escucha, respeto, protección y confidencialidad.
Cualquier miembro de la Iglesia —laico, religioso o clérigo— tiene el deber moral y legal de comunicar el posible abuso a las autoridades civiles competentes, conforme a la legislación colombiana (Fiscalía o ICBF, dentro de las 24 horas).
De manera simultánea, debe informarse a la Oficina Diocesana para la Cultura del Cuidado.
Se garantizará su protección inmediata, evitando todo contacto con el presunto agresor y procurando su bienestar físico, psicológico, emocional y espiritual.
Se ofrecerá acompañamiento profesional y apoyo pastoral.
Se aplicarán medidas cautelares para evitar nuevos riesgos, respetando el derecho a la defensa y la presunción de inocencia, mientras avanzan las investigaciones civiles y canónicas.
La Diócesis colabora plenamente con las autoridades civiles y judiciales y actúa conforme al derecho canónico cuando el caso involucra a clérigos o personas consagradas.
Se brindará acompañamiento psicológico, espiritual y pastoral a la presunta víctima, su familia y la comunidad afectada, promoviendo procesos de sanación, verdad, justicia y misericordia.
Quienes denuncian de buena fe serán protegidos. Ninguna denuncia puede ser motivo de persecución, exclusión o descrédito.
La Diócesis comunicará de forma veraz, prudente y oportuna, evitando la revictimización y cuidando el buen nombre de las personas.
Si tú o alguien que conoces necesita informar una situación de abuso o recibir orientación y acompañamiento, puedes comunicarte con total confidencialidad a través de los siguientes canales:
Oficina Diocesana para la Cultura del Cuidado
Delegado diocesano: P. Nelson David Pérez Rendón, Canciller Diocesano
Teléfono: 604 852 3555
Correo electrónico: [email protected] , [email protected]
Obispo Diocesano: Teléfono: 604 852 3474
La Diócesis de Jericó reafirma su compromiso de ser una Iglesia que cuida, protege y acompaña, donde cada persona pueda encontrar un espacio seguro, una escucha respetuosa y caminos de esperanza.
Nos comprometemos a ser una Iglesia que protege a los más pequeños.
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