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La Cultura del Cuidado es el compromiso permanente de la Iglesia de proteger la dignidad, la vida y la integridad de todas las personas, especialmente de los niños, niñas, adolescentes y personas vulnerables

La Cultura del Cuidado nace del Evangelio y del mandato de Jesús de cuidar a los más pequeños, reconociéndolos como un don precioso para la comunidad cristiana, en la Diócesis de Jericó, fieles a las enseñanzas del evangelio y de la Iglesia universal, asumimos con responsabilidad la tarea de prevenir, detectar, atender y erradicar toda forma de abuso, ya sea de conciencia, sexual o de poder, dentro de los ambientes eclesiales.

Promover una Cultura del Cuidado significa construir una Iglesia que:

  • Protege y acompaña.
  • Escucha con respeto.
  • Actúa con responsabilidad y transparencia.
  • Colabora con las autoridades civiles y eclesiales.
  • Ofrece caminos de sanación, justicia y restauración.

Cada parroquia, institución y espacio pastoral está llamado a ser un ambiente seguro, un verdadero Punto Seguro, donde la dignidad humana sea respetada y el bienestar de los más vulnerables sea siempre una prioridad.

¿Qué implica la Cultura del Cuidado?

La Cultura del Cuidado se concreta en acciones claras y responsables:

Prevención:
A través de la formación, la información y la promoción de relaciones sanas, respetuosas y transparentes.

Ambientes protectores:
Espacios eclesiales libres de violencia, abuso y cualquier forma de manipulación o dominación.

Escucha y acogida:
Atención respetuosa y confidencial a quienes manifiestan situaciones de dolor, abuso o vulneración.

Responsabilidad y transparencia:
Rendición de cuentas y actuación ética en todos los procesos pastorales.

Colaboración institucional:
Trabajo conjunto con las autoridades civiles y eclesiales para garantizar la protección integral.

¿Qué hacer ante una situación de abuso?

La Diócesis de Jericó establece líneas de acción claras ante la sospecha, indicio o conocimiento de un posible abuso:

1. Detección y acogida inicial

Toda persona que tenga conocimiento o sospecha fundada de una situación de abuso debe actuar con prontitud, prudencia y caridad cristiana.
La presunta víctima debe ser acogida sin juicios, en un ambiente de escucha, respeto, protección y confidencialidad.

2. Obligación de comunicar

Cualquier miembro de la Iglesia —laico, religioso o clérigo— tiene el deber moral y legal de comunicar el posible abuso a las autoridades civiles competentes, conforme a la legislación colombiana (Fiscalía o ICBF, dentro de las 24 horas).
De manera simultánea, debe informarse a la Oficina Diocesana para la Cultura del Cuidado.

3. Protección de la presunta víctima

Se garantizará su protección inmediata, evitando todo contacto con el presunto agresor y procurando su bienestar físico, psicológico, emocional y espiritual.
Se ofrecerá acompañamiento profesional y apoyo pastoral.

4. Actuación frente al presunto agresor

Se aplicarán medidas cautelares para evitar nuevos riesgos, respetando el derecho a la defensa y la presunción de inocencia, mientras avanzan las investigaciones civiles y canónicas.

5. Colaboración con las autoridades

La Diócesis colabora plenamente con las autoridades civiles y judiciales y actúa conforme al derecho canónico cuando el caso involucra a clérigos o personas consagradas.

6. Acompañamiento y sanación

Se brindará acompañamiento psicológico, espiritual y pastoral a la presunta víctima, su familia y la comunidad afectada, promoviendo procesos de sanación, verdad, justicia y misericordia.

7. Prevención de represalias

Quienes denuncian de buena fe serán protegidos. Ninguna denuncia puede ser motivo de persecución, exclusión o descrédito.

8. Transparencia y comunicación prudente

La Diócesis comunicará de forma veraz, prudente y oportuna, evitando la revictimización y cuidando el buen nombre de las personas.

¿Necesitas informar una situación o pedir apoyo?

Si tú o alguien que conoces necesita informar una situación de abuso o recibir orientación y acompañamiento, puedes comunicarte con total confidencialidad a través de los siguientes canales:

Oficina Diocesana para la Cultura del Cuidado
Delegado diocesano: P. Nelson David Pérez Rendón, Canciller Diocesano
 Teléfono: 604 852 3555
 Correo electrónico: [email protected] ,   [email protected]

Obispo Diocesano:  Teléfono: 604 852 3474

Nuestro compromiso

La Diócesis de Jericó reafirma su compromiso de ser una Iglesia que cuida, protege y acompaña, donde cada persona pueda encontrar un espacio seguro, una escucha respetuosa y caminos de esperanza.

Nos comprometemos a ser una Iglesia que protege a los más pequeños.

Encuentro en C. Bolívar
Cultura del cuidado Diocesis de Jericó