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El Reino de Dios se proclama, Documento guía: DEI VERBUM

Marco Doctrinal de la dimensión pastoral de Kerigma (martirya) a partir del plan diocesano de Pastoral

En el corazón de la misión de la Iglesia se encuentra el anuncio del Evangelio de Jesucristo, una llamada a proclamar con claridad, alegría y valentía la Buena Nueva del Reino de Dios. Este marco doctrinal enumera los pilares fundamentales que guían nuestra fe y la acción pastoral kerigmática en nuestra Diócesis.

  1. Anuncio de la Buena Nueva de Jesucristo: El primer y principal compromiso es anunciar a Jesucristo como el Hijo de Dios enviado por el Padre, quien trae consigo un mensaje de amor, justicia, paz y reconciliación para toda la humanidad. Este anuncio no es solo una tarea, sino un llamado radical que nos impulsa a ser testigos vivos del amor transformador de Cristo en el mundo.
  2. Encuentro personal y comunitario con Cristo: es el motor que impulsa toda vida cristiana. Es en este encuentro donde están el sentido y la dirección para nuestro camino de fe, y donde experimentamos la transformación interior que nos lleva a vivir como discípulos auténticos de Jesús.
  3. Encarnación de los valores del Evangelio: Guiados por el Espíritu Santo, la Iglesia se esfuerza por encarnar los valores del Evangelio en todas las esferas de la vida, siendo signo de cercanía, escucha, misericordia y ternura tanto en nuestras relaciones personales como en nuestra acción pastoral y misionera.
  4. Formación integral del cristiano: La formación integral del cristiano es una prioridad, pues nos capacita para conocer a Cristo y seguirlo fielmente en todas las circunstancias de la vida. A través de la lectura, meditación, oración y estudio de la Palabra de Dios, nos enriquecemos espiritualmente y nos fortalecemos para enfrentar los desafíos del mundo actual.
  5. Catequesis dinámica y continua: para un acompañamiento sólido en el crecimiento y maduración en la fe, desde la iniciación cristiana hasta la formación permanente, asegurando así una sólida base para la vida cristiana.
  6. Misión y evangelización: La Iglesia asume el desafío de la salida misionera, respondiendo al llamado de Jesús de anunciar la Buena Nueva a toda la creación, tanto dentro como fuera de nuestras comunidades, adaptándonos a las necesidades actuales y siendo signo de esperanza y reconciliación en un mundo marcado por el dolor y la injusticia.
  7. Llamado a la santidad: Reconociendo la llamada universal a la santidad, la Iglesia promueve una espiritualidad eclesial profunda y madura, invitando a todos los fieles a vivir según el proyecto de amor de Dios.

Esta dimensión incluye los ministerios y servicios que forman la comunidad en una fe que comunica.

Congrega las siguientes animaciones diocesanas:

  • Animación diocesana de Pastoral educativa.
  • Animación y coordinación de la pastoral de las comunicaciones.
  • Animación diocesana de la Pastoral Infantil.
  • Animación diocesana de Pastoral Juvenil.

Son sufragáneos de esta dimensión los grupos y apostolados parroquiales relacionados con:

Escuela EDER,  Formación Bíblica y Lectio divina, Catequesis pre-bautismal, de primera confesión, de primera comunión; de confirmación, Catequesis de adultos, Formación permanente de laicos, sacerdotes y religiosas, -Misión permanente, Pastoral infantil, Pastoral educativa, Pastoral de las comunicaciones.